La mirada académica de Sabrosura

 

Por: Angélica Villalba Eljach.

El evento contó con el uso de herramientas tecnológicas para sumergir a los espectadores en el pasado de la ciudad, y a lo largo del musical fue posible sentir cómo vibraban los corazones de los cartageneros al escuchar los audios que pasaban en la radio hace algunos años. Cuando se dramatizaba, al remembrar a los personajes particulares del día a día cartagenero de antaño, se veía en el rostro de los más jóvenes ese afán por saber más, y vibrar junto con los mayores, de la alegría vivida en el recinto sobre la cultura popular que se robaba el escenario poco a poco.

Lo anterior, se puede clasificar como un proceso de apropiación social, cuya estrategia cultural permite acercar el pasado al presente, además de permitir salvaguardar las manifestaciones culturales y ciudadanas que han hecho que en Cartagena se viva con un ambiente de camaradería y espontaneidad que hoy por hoy se encuentra en vía de extinción.

En este orden de ideas, vale la pena señalar cuáles son esas distinciones académicas que permiten catalogar el espectáculo de Sabrosura como estrategia académica al servicio de la cultura.

Según Colciencias[1], la Apropiación Social de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación –ASCTI, es un proceso intencionado de comprensión e intervención de las relaciones entre ciencia, tecnología y sociedad, construido a partir de la participación activa de los diversos grupos sociales que generan conocimiento, y organizar el evento de Sabrosura supone que se realizó bajo procesos organizados e intencionados para este fin, dado que después de muchas reuniones y de explorar las necesidades de la ciudad frente a las iniciativas lideradas por la Fundación Mamonal, se llegó a la conclusión de que era necesario generar una movilización social alrededor de este tema.

Luego, se encuentra que un proceso de ASCTI está constituido por una red en la que participan grupos sociales, personas que trabajan en ciencia y tecnología y ciudadanos, y aunque sepamos que las actividades científicas no son el fuerte de ellos, se puede afirmar que sus principales gestores- la Corporación Heroicos además de tener experiencia en la organización y promoción de eventos culturales se han dado a la tarea de investigar lo necesario para que la cultura cartagenera se divulgue de forma fidedigna, y por otro lado se encuentra la Fundación Mamonal que a través de sus proyectos ha logrado que la transferencia de conocimiento y el registro de marca de sus procesos se consolide como una institución que propende por el saber en todo el país.

Adicionalmente, un proceso de ASCTI debe identificar acciones en donde se realizan mediaciones para establecer articulaciones entre los distintos actores; posibilidad de empoderamiento de la sociedad civil a partir del conocimiento; e implica trabajo colaborativo y acuerdos a partir de los contextos e intereses de los involucrados.

Estas últimas variables las podemos ver reflejadas en el evento de Sabrosura, toda vez que fue posible articular al empresariado de la ciudad a través de la Fundación Mamonal con los colectivos culturales presentes en el show, para otras versiones del espectáculo desde ya, se preparan los estudiantes de ¡Uy, qué nota![2], que son ciudadanos de barrios populares de nuestra ciudad que han encontrado en la música un estilo de vida y una proyección para su futuro profesional, cambiando el imaginario social que dice que “el músico es el vago del colegio”, pues estos estudiantes para permanecer en el programa deben tener notas académicas destacadas.

Además de lo anterior, es importante resaltar que la aproximación de las empresas asentadas en el territorio con los temas culturales es determinante para erguir el futuro, en donde cada vez cobra más importancia la dinámica cotidiana de la ciudadanía. En un lugar como Cartagena de Indias, tan influenciado por la globalización (turismo de todas partes del mundo, multilingüismo, epicentro de festivales internacionales, entre otros), al mismo tiempo que por la desigualdad y la pobreza (inclusive extrema) es necesario que eventos como Sabrosura cobren vida. Está comprobado que se logra construir una ciudadanía activa, empoderada y conectada con su territorio en la medida en que se le recuerda de donde viene, que la caracteriza y se le dan las herramientas necesarias para que se apropie de ese sentir y lo defienda, la cultura se convierte entonces en esa herramienta unificadora, entre lo que impulsa un sector determinante de la economía y los que se encargan de dinamizar esos esfuerzos por progresar de los cartageneros en sus diferentes aristas sociales.

Por último, es menester exponer que la relación entre las TIC y el desarrollo desde un punto de vista cultural sugiere la necesidad de expandir la noción de cultura local hacia el ámbito de lo digital, integrando para ello los usos cotidianos y “no instrumentales” de las TIC, como mecanismos eficaces en las primeras etapas de apropiación de tecnologías digitales[3], lo cual posiciona a Sabrosura en ese escenario natural en el que a través de fonogramas y videos de antaño se están salvaguardando aquellas piezas en las que se puede ver reflejado el pasado de la idiosincrasia cartagenera, no esa que se vive en los estratos altos de la ciudad, pero sí esa que se respira y siente un turista cuando camina por el centro o se adentra en barrios como Getsemaní o el mismo mercado de Bazurto, cuando van en buscar del Runner[4] para que les escriba su nombre en una cartelera, y hablo de un turista y no de un cartagenero porque para los que somos de aquí lo vivimos de una forma natural, razón por la cual, es necesario que nos sigamos conectando con nuestra ciudad.


[1] Departamento Administrativo de la Ciencia, Tecnología e Innovación
[2] Programa de la Fundación Mamonal que se encarga de la promoción de la formación musical a través de la conformación de pre-orquestas y coros infantiles en jornada contraria a la escolar, contribuyendo a la permanencia escolar y buen uso del tiempo libre.
[3] Laboratorios vivos de innovación y creación. BOLETÍN DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA Nº 7. Disponible en: http://laboratoriosvivos.com/wp-content/uploads/2017/07/Boleti%CC%81n-de-Divulgacio%CC%81n-Cienti%CC%81fica-No.-7.pdf
[4] Personaje popular de la actualidad, cuyo lugar de trabajo solo se pude georreferenciar si lo van a buscar al mercado de Bazurto, es el artista innato de las carteleras que anuncias los Picó y demás fiestas de champeta en la ciudad.