Venciendo la adversidad

Aplicado con sus estudios, buen hijo, buen hermano y soñador, desde muy niño Daniel Moisés Osorio López se imaginaba qué tan lejos quería llegar.

A sus 20 años, este joven cartagenero, recuerda la dura experiencia que fue el abandono de su padre, cuando tenía tan solo 12 años. Rememora ese momento en el que su madre Gloria, debió asumir toda la responsabilidad del hogar, hacerse cargo de él y de su hermana menor Saray, y por eso no se cansa de agradecerle porque todo lo que ha logrado hasta el momento ha sido gracias a ella, quien lo ha hecho crecer como persona. “Tal vez, lo que he pasado no es lo que cualquier adolecente de mi edad quisiera haber vivido, pero eso me ha servido para ser hoy una gran persona y me siento muy orgulloso de eso”, expresa Daniel Osorio, uno de los jóvenes que en 2015 resultó ganador de una beca que otorga el proyecto Becas Boomerang de la Fundación Mamonal, y cuya educación universitaria ha sido patrocinada por Yara (antes Abocol).

Gloria, su madre, se dedica a la modistería desde casa, tiene sus propias máquinas y hace desde diseños hasta confección. Su hermana menor, Saray, actualmente cursa 11º de bachillerato en el Colegio La Normal de Cartagena. Daniel y su familia viven en el barrio Villas de Aranjuez.

Daniel dice que nunca ha tenido nada de manera fácil, tampoco tan difícil, pero sí con mucho sacrificio. A veces le pregunta a Dios, ¿por qué no tenía las cosas que quería, si otros sí podían tenerlas?, pero aun así, las cosas le han llegado en la medida en que las ha ido necesitando. En su rostro se nota el orgullo de haber vivido cada adversidad, poder superarlas y lograr cada cosa propuesta.

Estudió en la Institución Educativa San Francisco de Asís, en Arroz Barato. En ese entonces, su familia vivía en un barrio aledaño. Daniel, para su fortuna, era destacado académicamente y obtenía buenas calificaciones; cuando llegó el momento de la selección de estudiantes para el proyecto de las Becas Boomerang, no fue fácil ganarse el lugar, ya que esa promoción generalmente tuvo un nivel académico alto, casi todos eran buenos, dice.

“Eran 5 salones de 11º y escogieron 1 estudiante por cada salón, recuerdo que de mi curso me escogieron a mí, lo que era un gran paso pero no significaba que ya tenía la beca, nada era seguro aún. Me tocó competir con unos 60 estudiantes de las demás instituciones educativas que estaban participando, donde solo iban a escoger 16, me mantuve perseverante y confiado en Dios”, relata Daniel.

El siguiente paso fue conocer a los otros jóvenes que participaban del proceso, relacionarse, convivir, olvidarse que estaban en una competencia y se vieran como compañeros.

“Durante el proceso hacían visitas familiares en las casas, conocían con quién vivía, cómo vivía,  recuerdo que para las visitas casi siempre era el último, porque de todos era el que más lejos vivía, pero ese día, el día la notificación de entrega de la beca, fui el primero de los 16 becados en recibir la noticia. Cuando dijeron ‘Daniel Moisés Osorio López eres uno de los ganadores de las becas Boomerang’, lloré”, menciona Daniel.

Cundo le dieron la noticia, Daniel no podía con tanta felicidad, el orgullo que sentía era impresionante. En la primera persona que pensó fue en su madre, porque ha sido la persona que más se ha sacrificado por él y por su hermana, una noticia como esa fue el regalo más grande que le pudo dar a ella en toda su vida; decirle a su madre que no se iba a tener que preocupar por el dinero de los estudios y que las cosas iban a ser posibles sin sacrificarse tanto, fue lo mejor.

Ese día, Daniel se puso de rodillas ante Dios y ante su madre, como muestra de agradecimiento y felicidad. Desde ese día hasta hoy, no ha dejado de ser un joven feliz y agradecido.

Cumpliendo sueños, accediendo a la vida laboral

Llegó el momento de prepararse profesionalmente. Daniel siempre se ha considerado un hombre de negocios, incluso desde que estuvo en el colegio, donde tuvo la oportunidad de estudiar una carrera técnica en Comercio Internacional, gracias a un convenio que tenía la institución educativa con el Sena.