Un centro que transforma la infancia y fortalece a las familias en Pasacaballos

La historia de una madre de dos niños beneficiarios del Centro de Excelencia para la Primera Infancia, refleja cómo un modelo integral de cuidado, educación y bienestar está transformando la vida de cientos de familias en Pasacaballos, fortaleciendo el desarrollo infantil y abriendo nuevas oportunidades para madres, cuidadores y comunidades enteras.

En Pasacaballos, corregimiento de Cartagena, la primera infancia empieza a escribirse con nuevas oportunidades. Allí funciona el Centro de Excelencia para la Primera Infancia y su Ecosistema, un modelo integral que articula innovación, investigación y movilización social para garantizar el desarrollo pleno de niños y niñas desde sus primeros años de vida, al tiempo que fortalece a sus familias y a la comunidad.

Este Centro de Excelencia es un espacio ambientado bajo estándares internacionales de atención integral, diseñado para potenciar las capacidades de niños, niñas, padres, cuidadores, agentes educativos y actores comunitarios. Más allá de la atención directa, su ecosistema articula esfuerzos institucionales, académicos y comunitarios para incidir en políticas públicas y en los escenarios de toma de decisiones que definen el presente y futuro de la primera infancia.

El trabajo del Centro se sustenta en tres pilares estratégicos: La innovación, a través de la aplicación de las mejores prácticas nacionales e internacionales en atención integral a la primera infancia. La investigación, mediante espacios de observación y generación de conocimiento que permiten comprender mejor las necesidades del territorio. Y la movilización, orientada a incidir en políticas públicas y fortalecer los sistemas de cuidado desde lo local.

Gracias a este enfoque, el Centro de Excelencia y su Ecosistema para la Primera Infancia han logrado beneficiar de manera directa a 1.238 personas, entre ellas 608 niños y niñas, 570 familias, 28 agentes educativas, 27 madres lactantes y gestantes y 10 madres FAMI, consolidando una red de cuidado y aprendizaje que impacta a toda la comunidad.

Resultados que marcan la diferencia

Los impactos del modelo se reflejan en indicadores concretos y transformadores.

A través de su atención integral, 200 niños y niñas fortalecieron su desarrollo temprano, integrando el acompañamiento familiar, el bienestar socioemocional y experiencias pedagógicas de calidad. En paralelo, estos 200 niños recibieron canastas alimenticias que aportaron el 65 % de la carga nutricional necesaria, y 29 niños y niñas atendidos con malnutrición lograron su recuperación, evidenciando el impacto del enfoque en salud y nutrición.

El componente comunitario también ha sido clave. Con la 8.ª versión de la Ruta Académica por la Transformación Social en Primera Infancia, más de 300 actores clave fortalecieron sus capacidades para mejorar la calidad de las intervenciones en el territorio. Asimismo, el proyecto “Un vínculo para siempre” acompañó y fortaleció las prácticas de cuidado y crianza de 27 madres gestantes y lactantes, consolidando entornos familiares más protectores y conscientes.

En materia educativa, el Centro logró la vinculación y capacitación de los 28 HCBF y las 10 madres FAMI de Pasacaballos, alcanzando un 100 % de agentes educativas acompañadas a través del modelo pedagógico del Centro, y un 100 % de familias formadas en pautas de crianza, salud y nutrición.

Uno de los hitos más relevantes ha sido la implementación, por primera vez en Pasacaballos, del instrumento TADI, una herramienta especializada para evaluar el desarrollo infantil en dimensiones cognitivas, lingüísticas, motrices y socioemocionales. Los resultados evidencian el impacto del modelo: los niños y niñas del Centro de Excelencia presentan puntajes promedio superiores en el 100 % de las dimensiones evaluadas, y un 27,03 % se ubica en niveles avanzado y normal, frente al 15,3 % del resto de instituciones, una diferencia de 12 puntos porcentuales a favor del Centro.

Una historia que pone rostro al impacto

Para Jackeline Pájaro, madre de Mayra y Humberto, el Centro de Excelencia representa más que un espacio educativo: es tranquilidad, confianza y oportunidad. Cada mañana recorre el camino hasta sus instalaciones para dejar a sus hijos en un entorno seguro, donde reciben cuidado, educación y acompañamiento integral.

“Sé que aquí están bien atendidos, que los escuchan, que los cuidan y que aprenden”, comparte Jackeline. Esa certeza le ha permitido continuar con sus labores diarias y avanzar en su formación como estudiante de Administración de Empresas, con la seguridad de que sus hijos crecen en un ambiente que fortalece su desarrollo y bienestar.

Su historia refleja la de decenas de familias de Pasacaballos que hoy encuentran en el Centro de Excelencia una red de apoyo que mejora su calidad de vida y abre nuevas posibilidades para el desarrollo familiar.

Una apuesta alineada con el país y la ciudad

En Colombia, 4,3 millones de niños y niñas menores de seis años, cerca del 8 % de la población nacional, hacen de la primera infancia un grupo prioritario para la inversión social. En este contexto, el Centro de Excelencia y su Ecosistema aportan de manera directa a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente los ODS 1, 2, 3, 4 y 5.

Además, contribuyen a las metas del Plan de Desarrollo 2024 – 2027: Cartagena Ciudad de Derechos, en su programa “Avanzando desde el comienzo”, reafirmando que invertir en la infancia es apostar por una ciudad más justa e inclusiva.

Este logro ha sido posible gracias a una sólida alianza entre el Colectivo TRASO, fundaciones, empresas, universidades e instituciones públicas, que creen en la transformación social desde los primeros años de vida.

En Pasacaballos, el Centro de Excelencia para la Primera Infancia demuestra que cuando el cuidado, la educación y la comunidad se unen, la niñez florece y el futuro comienza a cambiar desde el presente.

 

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