Recuperación de ecosistemas de manglar en Barú

“La adaptación basada en los ecosistemas es el uso de la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas como parte de una estrategia general de adaptación para ayudar a las personas a adaptarse a los impactos adversos del cambio climático”. CBD 2009 (Tomado de www.GIZ.de)

Los beneficios de las soluciones naturales basadas en los ecosistemas son indiscutibles a la luz de los efectos del cambio climático. Solo por citar algunos de ellos, encontramos que este tipo de medidas facilitan “la fijación de carbono, la conservación de la biodiversidad o la producción de alimentos, y con frecuencia son más eficientes desde el punto de visto de los costos”, según cita la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit – GIZ, agencia del Gobierno Federal Alemán, especializada en la cooperación técnica para el desarrollo sostenible en todo el mundo, en el documento que lleva por título Adaptación basada en los ecosistemas (AbE).

Cartagena no es ajena a este tipo de enfoques, y con miras a generar acciones de impacto frente a los retos que nos demanda el cambio climático, ha comenzado a gestarse desde el sector productivo una serie de iniciativas que buscan, con acciones precisas, facilitarle a las comunidades una mejor adaptación en lo relacionado con el calentamiento global y sus múltiples efectos sobre la vida del hombre y la naturaleza.

“Desde la Fundación Mamonal hemos liderado diferentes causas en favor del medio ambiente, no solo con procesos en educación ambiental y múltiples actividades de preservación de nuestros recursos, sino que en este momento en el que la realidad de los cambios que atraviesa el planeta nos impone retos mayúsculos frente a lo que es la adaptación basa en ecosistemas, hemos logrado convocar y reunir importantes aliados con los que esperamos construir con la comunidad de Barú un proyecto que impacte positivamente esta comunidad que está tan expuesta al cambio climático”, mencionó Gabriel Pérez Peña, líder de Ambiente y Gestión del riesgo de la Fundación Mamonal.

Las empresa y organizaciones que se han sumado a esta iniciativa son: Dow, Argos, GIZ y Parques Nacionales. Recientemente, visitamos la comunidad de Barú compartiendo con líderes comunitarios, ambientales y de su sector educativo, esta propuesta de recuperación de ecosistemas de manglar, especia nativa y que aporta múltiples beneficios a la isla.

“La idea es lograr el mejoramiento del ecosistema que les alberga con varias estrategias, una de ellas es creando un vivero comunitario para la siembra de mangle. Otro de los componentes primordiales es la capacitación a las personas de la comunidad en el cuidado que deben tener con el mangle, y en general con el vivero que se quiere poner en funcionamiento, es preciso que se llenen de cultura, dándole el valor suficiente a eso tan valioso que les pertenece. La idea es que cada persona sepa lo que es un mangle, cuáles son las especies que existen y para qué sirven, con el fin de que la comunidad se apropie de este proyecto que finalmente será un beneficio para todos. Es de destacar que este proceso nace en la institución educativa, como promoción y conservación del ecosistema de manglar y que lo que buscamos con esta iniciativa es fortalecer este trabajo académico y comunitario en beneficio del ambiente y de la comunidad en general, que ya lideraba la institución educativa como parte de su proyecto ambiental escolar”, agregó Gabriel Pérez.

Como parte de la agenda de esta visita de socialización los aliados tuvieron encuentros con las directivas del Colegio Técnico Distrital Luis Felipe Cabrera y líderes representativos de la comunidad, en los que se dialogó acerca de los beneficios de esta iniciativa y se recibieron las los aportes de la comunidad, como parte fundamental del proceso. El trabajo unido entre la escuela y la comunidad será el principal motor para que este propósito tenga unos buenos resultados.

“Para nosotros es interesante participar activamente en la propuesta de restauración del manglar, de manera participativa y conjunta con la comunidad de Barú, porque sabemos que es una propuesta de educación, pero también mucho más de sostenibilidad, donde estamos garantizando la conservación de uno de los grandes ecosistemas, como son los manglares. Los manglares son la ‘sala-cuna’ de las especies marinas, además  albergan aves marinas y nos generan oxígeno. Es muy importante para nosotros que la comunidad y la escuela se unan a esta propuesta, para potencializar todo este proceso. Es innovador y damos muestra de que desde nuestro país y desde  nuestras comunidades, estamos haciendo todo lo posible por conservar y proteger nuestro medio ambiente”, aseguró Claudia Patricia Salcedo, funcionaria de Parques Nacionales Naturales de Colombia.

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