Policarpa suma 62 nuevos Combitas para fortalecer la prevención del riesgo

La jornada marcó el cierre de un proceso formativo impulsado en alianza con Syngenta y articulado con actores comunitarios e institucionales del barrio Policarpa.

Colectivo Traso acompañó el cierre del proceso formativo de los Combitas en el barrio Policarpa, una jornada que culminó con la graduación de 62 niñas y niños entre los 7 y 14 años, quienes ahora pasan a formar parte de esta apuesta comunitaria de prevención, cuidado y gestión del riesgo. La actividad se desarrolló en articulación con Syngenta, la Junta de Acción Comunal de Policarpa, el Comité Barrial de Emergencia y la Oficina Asesora para la Gestión del Riesgo de Desastres de Cartagena.

En Cartagena, la gestión del riesgo es un asunto clave para la vida comunitaria. En ese contexto, este proceso representa un paso importante para seguir fortaleciendo capacidades desde edades tempranas. La graduación simboliza la entrada de una nueva generación de niñas y niños que empieza a reconocer su entorno, identificar amenazas y comprender que la prevención también se construye en lo cotidiano.

David Carmona, director de Ciudadanía Sostenible de Colectivo Traso, señaló que “este cierre tiene un valor enorme porque demuestra que la gestión del riesgo también puede sembrarse desde la infancia. Cuando una niña o un niño aprende a identificar amenazas, a cuidar su entorno y a actuar con responsabilidad frente a una emergencia, el barrio entero gana en preparación, conciencia y esperanza”.

Por su parte, Carlos Pájaro Nieto, coordinador ambiental de Syngenta, afirmó que “para Syngenta es muy valioso respaldar procesos que conectan el componente ambiental con la protección de la vida en las comunidades. Ver a 62 niñas y niños culminar este proceso y entrar a formar parte de los Combitas de Policarpa habla de una inversión social que deja capacidades instaladas y una huella positiva en el territorio”.

Involucrar a la niñez en estos procesos ayuda a formar ciudadanos más conscientes de su territorio, más atentos a las señales de alerta y más comprometidos con el cuidado colectivo. También permite que esos aprendizajes circulen dentro de las familias y se conviertan en conversaciones y prácticas que fortalecen la resiliencia del barrio.

La comunidad, aliados claves en procesos de formación

Desde la comunidad, Víctor Díaz León, coordinador Combas 2 del barrio Policarpa, destacó que “esto representa mucho para el sector porque estamos formando a niñas y niños con sentido de pertenencia, con disciplina y con una mirada distinta sobre los riesgos que existen en el barrio. Empiezan a entender que prevenir también es cuidar a los demás, avisar a tiempo y actuar con responsabilidad. También valoramos que la empresa haya escuchado a la comunidad y se haya sumado a este proceso, porque eso demuestra que, cuando se abren espacios de diálogo y apoyo, pueden lograrse acciones que de verdad dejan huella en el barrio”.

A su vez, Deilys Díaz, psicóloga del área de Reducción de la Oficina Asesora para la Gestión del Riesgo de Desastres de Cartagena, subrayó que “incluir a la niñez en estos procesos es fundamental, porque la gestión del riesgo no empieza cuando ocurre una emergencia, sino mucho antes: en la formación, en la cultura del cuidado y en la capacidad de reconocer qué hacer para proteger la vida. Cuando estos aprendizajes se construyen desde temprano, las comunidades se fortalecen”.

Con este cierre, Colectivo Traso reafirma su apuesta por articular alianzas que generen capacidades reales en las comunidades, especialmente en temas que inciden de manera directa en la seguridad, el bienestar y la sostenibilidad de los territorios. La prevención también se enseña, se aprende y se multiplica desde la infancia.

 

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