“Nos ha cambiado la vida ciento por ciento”

Cuando la Fundación Mamonal tiene la fortuna de llegar a la vida de un niño, niña o adolescente en uno de sus proyectos, también busca llegar a su familia. Esmeralda Gómez Castro es una de las tantas madres con las que hemos estrechado vínculos y trabajado por una educación integral. 

Esmeralda es madre de Kevin, quien hace parte del programa Becas Boomerang y de Dayana, integrante de la red orquestal ¡Uy, qué nota! Ambos llevan aproximadamente un año y medio en los proyectos y para Esmeralda esto ha significado un rumbo diferente en sus vidas. 

“Para mí Fundación Mamonal ha sido una gran ayuda. Nos hizo pasar de lo inesperado, de no saber si mi hijo y mi hija tendrían un futuro, a posibilitarles uno, porque con la base que tiene Kevin y con lo que Dayana está aprendiendo, ese futuro incierto que teníamos desaparece. Nunca perdí la fe y todos los días le doy gracias a Dios, sobretodo, a la Fundación Mamonal y a las empresas que apoyan los proyectos, en este caso ESENTTIA, por haber seleccionado a mis dos hijos”, asegura Esmeralda. 

Dayana Salas es una niña de 13 años estudiante de la Institución Educativa Ambientalista, en la que la Fundación Mamonal viene implementando el Modelo integral de intervención educativa gracias al apoyo de ESENTTIA. El acompañamiento psicosocial les ha permitido mejorar su relación. Esmeralda asegura que ahora conoce más a su hija y que ha notado en ella más responsabilidad y concentración en sus estudios, esto se lo atribuye al apoyo pedagógico en matemáticas y castellano que tienen los estudiantes que hacen parte del proyecto. 

imagen “Me siento complacida con ¡Uy, qué nota! porque antes si a Dayana le quedaba un tiempo, lo usaba para meterse a internet, para chatear y yo le llamaba mucho la atención. Ahora no le queda ese espacio en la mañana, sino que se va para el colegio a practicar música. Ella adelanta en la noche, en la mañana la levanto temprano, adelanta otro poquito y cuando llega a las 10 de la mañana termina, en caso de que el trabajo sea largo”, menciona Esmeralda. 

Por su parte, Kevin tiene 18 años y también gracias al apoyo de ESENTTIA ingresó al programa Becas Boomerang, con lo cual pudo comenzar sus estudios tecnológicos bilingües en Control de Procesos Electrónicos. El poder acceder a la educación superior les trajo tranquilidad y certidumbre, pues no contaban con los recursos necesarios para hacer esto posible. Hoy Kevin está en tercer semestre en la Fundación Universitaria Tecnológico Comfenalco y se ha caracterizado por su buen desempeño académico. El año pasado llegó a ocupar el primer puesto entre los becados por tener el mejor promedio. 

Como su hermana, Kevin también ha tenido cambios positivos en su vida. “Él siempre ha sido un joven muy apático a tener cantidad de amigos. Más que todo pasaba encerrado en su cuarto y solamente salía a jugar fútbol los viernes en la noche que no tenía clases, pero ahora lo veo más sociable y los vecinos me dicen ‘Kevin cómo ha cambiado ahora donde me ve me saluda’ porque era tan penoso que decía las buenas como para él solo”, recuerda su madre con una sonrisa. 

“En nuestro hogar, Fundación Mamonal y ESENTTIA nos han cambiado la vida ciento por ciento y espero que muchas familias también hayan sentido esto. Yo estoy más que segura de que todas las familias de Becas Boomerang y ¡Uy, qué nota! también les cambió la vida radicalmente”, concluye Esmeralda.