Médico y líder

“Soy una médico que incluso trabajo por fuera del consultorio, porque es allí donde nos encontramos con una comunidad que nos necesita”. Conversamos con Mercedes Alfaro Tejeda, médico cartagenera especialista en Nefrología, sobre su participación en la Escuela de Liderazgo Público.

La cuota de participantes de la primera cohorte de la Escuela de Liderazgo Público estuvo cargada de líderes con diversos perfiles que trabajan desde distintos frentes por la transformación de la ciudad. En esta primera edición nos encontramos con líderes comunitarios, jóvenes que lideran proyectos sociales, funcionarios públicos, y profesionales de la salud, como lo fue el caso de Mercedes Alfaro Tejeda, una de las pocas mujeres médico especialista en nefrología de adultos, en Bolívar.

Mercedes es una mujer solidaria, visionaria, comprometida con las necesidades de las personas, quien ha desarrollado activamente campañas para la prevención y promoción de la salud, incentivando en las personas la apropiación del conocimiento sobre las enfermedades renales para su cuidado y mejor manejo. Actualmente, es la directora médica de un centro de cuidado renal en la ciudad y docente de la Facultad de Medicina de la Corporación Universitaria Rafael Núñez.

Ella hizo parte de los 23 líderes que recientemente recibieron certificación por haber culminado satisfactoriamente su formación en la Escuela de Liderazgo Público, una iniciativa de la ANDI Seccional Bolívar, TRASO Colectivo de Transformación Social, Universidad Tecnológica de Bolívar, Funcicar y Seres Consulting, que fue posible gracias a los aportes de Esenttia y la Sociedad Aeroportuaria de la Costa (SACSA).

Conversamos con la doctora Alfaro Tejeda sobre su paso por la Escuela de Liderazgo y cómo esta iniciativa impactó su vida, y esto fue lo que nos contó:

¿Qué significó para ti ser parte de la primera cohorte de la Escuela de Liderazgo Público?

Ser elegida como una de las participantes es una gran satisfacción personal. Esta fue una gran oportunidad para formarme como líder, descubrir mi verdadero potencial y, sobre todo, darme cuenta de las cosas que tenía que mejorar y transformar como profesional, incluso desde mi interior, para así poder lograr los objetivos que he venido proyectándome, con el fin de servir a la comunidad.

Cuéntanos sobre ti, ¿quién es Mercedes Alfaro?

Soy una médica cartagenera, formada profesionalmente en la Facultad de Medicina de la Universidad de Cartagena. Me especialicé en nefrología en el Hospital Universitario Torrecárdenas (Almería, España). Viví 8 años en España donde me capacité y trabajé como médico general y luego como especialista, y en el 2015 me regresé a Cartagena para aportar con todos los conocimientos adquiridos el desarrollo de la salud de mi ciudad y país. Soy amante de esta ciudad que me vio nacer y quiero siempre dar lo mejor de mí para ayudar en todo lo que contribuya a mejorar la salud de las personas. Soy una médica que incluso trabajo por fuera del consultorio, porque es allí donde nos encontramos con una comunidad que nos necesita.

¿Qué aprendiste durante el proceso? ¿Te ha servido para el rol que ejerces en la actualidad?

Durante todo este proceso aprendí que no hay líderes perfectos, que nos tenemos que formar y debemos crecer como seres humanos, para poder servir a todos los que lo necesitan. También, aprendí que como líderes muchas veces nos parece que no estamos haciendo las cosas bien y tenemos miedos internos que a lo mejor limitan nuestra actuación, sin saber que son esos mismos miedos o temores que una vez se vencen, ayudan a fortalecer el carácter y te permiten desarrollar todo tu potencial de liderazgo efectivo, positivo y propositivo. 

Fueron muchos los aprendizajes adquiridos en la Escuela. Una de las cosas que más recuerdo de esta formación fue cuando aprendimos sobre el liderazgo colectivo, pues fue una revelación muy importante para mí. Conocer sobre la colaboración y la unión de esfuerzos en el liderazgo, no solo contribuye al desarrollo de un líder, sino que te permite ser capaz de desarrollar en otros el liderazgo y lograr entre todos, un objetivo común.

¿Desde cuándo empezaste a ejercer liderazgo? ¿Cuándo te diste cuenta que eres líder?

Yo creo que me di cuenta que tenía madera de líder desde que era una niña. Yo participaba en las actividades escolares, fui líder estudiantil, líder en mi comunidad, líder en la iglesia, en la universidad, en cualquier escenario yo me destacaba por tomar la iniciativa. Siempre me gustaba llevar a cabo propuestas que consideraba positivas y que me retaban como persona.

Luego de estudiar medicina y cursar mi especialización seguí notando la necesidad, no solo desde el ámbito de la salud, sino de los problemas de la vida diaria, las limitaciones que tienen las personas y todo aquello que trunca sus proyectos. Esto me motivó a seguir proponiendo cosas para ayudar. Actualmente, hago parte de la Asociación Colombiana de Nefrología e Hipertensión y me desempeño activamente para buscar estrategias que minimicen el impacto de la enfermedad renal en nuestra población y hacer posible la asistencia a médica a aquella población que no tiene acceso a los especialistas.

¿Cuál ha sido la experiencia o vivencia que más te marcó en tu paso por la Escuela de Liderazgo Público?

De las cosas que más me marcaron fue aprender sobre la importancia de la negociación y de cómo decir las cosas, lo que marca una diferencia entre lograr los objetivos y no lograrlos, entre hacer que tu comunidad haga o no haga las cosas. Con el principio de negociación conocimos que depende mucho de cómo nosotros nos expresemos, para que las personas actúen en pro de los objetivos y de la misión de un líder. Esto es a lo que más he sacado provecho a nivel personal, con mi familiares y pacientes.

¿Qué iniciativas has desarrollado que han generado impacto social?

Desde hace tres años vengo desarrollando diferentes campañas para la prevención y promoción de la salud, incentivando en las personas la apropiación del conocimiento sobre las enfermedades renales para su cuidado y mejor manejo, en la población indígena, con diferentes comunidades, en estudiantes, adultos y niños. 

Ahora tengo un proyecto en mente y es desarrollar en nuestro departamento con la población que sufre lupus, una enfermedad autoinmune muy imcapacitante, que limita la vida de las personas. Quiero promover una fundación para brindar apoyo a esta población y ayudarles para fortalecer su salud, afrontar la enfermedad y brindarles oportunidades en educación y herramientas para salir adelante con sus familias, todo desde un enfoque integral.

¿De qué manera impactó tu vida la Escuela de Liderazgo Público?

La Escuela permitió descubrir mi potencial interno de líder, reconocer mira errores en la forma de dirigir a otros, me enseñó a delegar funciones y confiar más en el equipo de trabajo, sacando lo mejor de otras personas. Además, entendí que el líder es un ser humano con los mismos miedos y defectos de los demás, pero no está dispuesto a que las circunstancias lo detengan o que le impida servir a otros. Agradecemos a todos los aliados que desarrollaron esta iniciativa tan maravillosa.