La tercera fue la vencida para María Carmona

“Yo no vine por el premio, no pensé que ganaría, mi intención era que mi canción hiciera a las personas tomar conciencia, que les sirviera para hacer de este mundo, un mundo mejor. Sin embargo, se dio la oportunidad y me siento muy feliz porque sé que con este triunfo y nuevo logro puedo aportar al cambio del mundo con la ayuda de todos”.

María Carmona Álvarez es su nombre completo, pero su carta de presentación es la alegría que la caracteriza. Lleva en su rostro una eterna sonrisa y detrás de ella fuerza y muchos sueños. María es un talento de Pasacaballos, lugar donde ha vivido toda su vida junto a su familia. Este lugar es una de sus motivaciones para luchar. “Me duele que hoy mi pueblo esté lleno de tanta violencia e inseguridad. Quiero superarme para ayudar a los jóvenes de mi comunidad que tienen problemas con drogas”.

Con solo 17 años María puede encantar a cualquiera que la vea en escena. Su entusiasmo y su gran voz le valieron recientemente, un galardón en los Premios Revivo 2016, donde se alzó con el premio en la categoría de Mejor Canción al medio ambiente. María, además de cantar es compositora y tras tres años de estar participando en esta competencia, ganó con la canción “Más acción”.

 

Sus sueños

“Amo la música. Canto desde que tengo nueve años y lleva aproximadamente 12 canciones grabadas”. Su talento no está solo en su voz, María tocó flauta traversa por seis años en el Centro orquestal del programa ¡Uy, qué nota! de la Fundación Mamonal en Pasacaballos, sin dejar de lado el canto. Durante su paso por este centro, recuerda de manera especial la grabación de una canción institucional para Ecopetrol, empresa que patrocinó en su momento el proyecto. Ahora está enfocada en estudiar Comunicación Social o Producción de Radio y Televisión, pues quiere usar su voz para la locución e interactuar con la gente.

 

Su transformación personal

“Siempre he sido una chica alegre, pero en un tiempo de mi infancia perdí a varios seres queridos y eso me hizo encerrarme en mí misma y dejar de relacionarme con los demás, pero aquí estoy nuevamente haciendo amistades. Me gusta compartir con todos”. La oración y ayuda de Dios le devolvieron el entusiasmo por la vida y hoy sigue siendo la joven extrovertida que vive regalando sonrisas.

Es muy espiritual, todo lo que hace lo pone en manos de Dios. “Él es mi fortaleza y principal motivación. Yo acostumbro a meditar cuando me siento mal. Un día le dije a Dios que quería luchar, que me hiciera una guerrera y eso es lo que soy hoy”. María busca mantenerse estable para poder regalarle a otros amor y felicidad con su voz y su cariño.

 

El apoyo de su familia

María es la segunda de cinco hermanos y destaca entre ellos por su entusiasmo y alegría, heredadas de su padre. “Mi familia siempre me ha apoyado, eso ha sido esencial. Vivo agradecida con mis padres porque desde pequeña han sido un impulso para cumplir mis sueños”. 

Con un brillo especial en sus ojos, María recuerda cuando, a sus 12 años, su padre le pagó la grabación de su primer disco. “En cuanto fue grabada la canción, mi papá repartió los 1.000 CD y la gente quedó contenta y a la expectativa de más temas. Los vendió en su trabajo y en algunos colegios. El dinero recogido lo guardamos en una alcancía y se usó para nuevos proyectos”. Hoy, a sus 17 años, María tiene claro que quiere salir adelante para recompensar a su familia por tanto apoyo y para ayudar a su comunidad a ser mejor. “Es triste saber que hay jóvenes que tienen mucho talento, pero no cuentan con apoyo para salir adelante. A otros les cierran las puertas sin razón alguna, solo por pertenecer a una comunidad con presencia de violencia, a todos nos ven con los mismos ojos”, dice María, quien en este premio recibido encuentra una motivación más para salir adelante y luchar por sus sueños.