El Caribe, con una hoja de ruta para el cierre de brechas sociales

La ciudad de Santa Marta fue el escenario escogido para la gran Cumbre por la inclusión y la transformación social, realizada el pasado 30 de noviembre, en el marco de Casa Grade Caribe, una iniciativa de los programas Barranquilla Cómo Vamos, Cartagena Cómo Vamos y Santa Marta Cómo Vamos, así como de la Fundación Promigas, Ciudad Caribe Colombia, Fundesarrollo, el Centro de Estudios Económicos Regionales (CEER) del Banco de la República y la Fundación Mamonal.

Casa Grande Caribe trabaja por la identificación de las inversiones, necesarias y específicas, para brindar solución al atraso social de la Costa Caribe, en cinco áreas específicas: educación, nutrición, salud, saneamiento básico y financiamiento y calidad del gasto.

Durante la Cumbre realizada en Santa Marta, se presentaron los resultados de las investigaciones realizadas en cada uno de estos temas, ante un auditorio que reunió a más de 600 personas en el Centro de Convenciones del Hotel Santamar, Pozos Colorados, y que convocó también a comentaristas especializados en los temas para que con sus aportes estos documentos se nutran y fortalezcan.

Unos de los temas priorizados dentro del direccionamiento estratégico de la Fundación Mamonal es la educación, precisamente, nuestra directora ejecutiva, Alejandra Espinosa, fue la encargada de moderar el conversatorio luego de la presentación hecha por el investigador del CEER Leonardo Bonilla, sobre los resultados que arrojó el tema en la Costa Caribe. Los comentarios al documento fueron hechos por Julio Alandete, ex Viceministro de Educación Preescolar, Básica y Media.

Para Alejandra Espinosa Harris, el aporte de Casa Grande Caribe al desarrollo de la región es de gran envergadura. “Es una gran iniciativa que ha procurado generar documentos investigativos muy serios y prácticos que le permitan al Caribe tener una hoja de ruta de intervención en unos temas en los que hay necesidades básicas insatisfechas, pero adicional, también estamos hablando de que se han determinado lo recursos que se requieren para poder llevar a cabo las intervenciones, como una manera de entregar una fórmula sólida, una propuesta sólida y concreta, para que el Caribe pueda superar el rezago”, aseguró la directora de la Fundación Mamonal.

En Educación, cuatro prioridades

En la investigación que se hizo para los 8 departamentos del Caribe, en Educación se priorizaron cuatro ejes de intervención: Educación Prescolar, Jornada única, Formación docente y Fortalecimiento institucional. “Es imperativo trabajar por el desarrollo integral de los niños y niñas en su etapa temprana, es una inversión realmente rentable, el no trabajarlo nos genera unos altos costos en la reducción de las brechas en calidad educativa. En el caso de jornada única, lo vemos como una buena oportunidad para que los niños y niñas reciban una formación integral que no solo privilegie el tema disciplinar sino que también privilegie el ser y el convivir, porque lo que no necesitamos es  tener una jornada única para hacer más de lo mismo sino poder utilizar temas como nuestra riqueza cultural y las competencias ciudadanas como frentes a potenciar para generar un diferencial en la educación de los niños”, anotó Espinosa Harris.

El Fortalecimiento institucional fue otro de los temas priorizados en Educación. “El fortalecimiento institucional es absolutamente necesario para garantizar condiciones mínimas que nos permitan potenciar resultados de cualquier intervención que realicemos, el trabajar con las Secretarías de Educación, con los rectores, es necesario para poder asumir los retos que tenemos en materia de educación en el Caribe”, precisó Alejandra Espinosa, quien también se refirió al esfuerzo que demanda convertir en realidad las propuestas aquí planteadas.

“Este es tan solo un momento de Casa Grande Caribe, lo que sigue ahora es buscar que los candidatos presidenciales entiendan las necesidades del Caribe colombiano, qué cuesta y qué esfuerzo desde el nivel central se debe hacer; también necesitamos que los gobiernos departamentales y distritales prioricen las inversiones que sus territorios realmente requieren”, anotó Alejandra Espinosa.