Educar, Demostrar y Movilizar, un llamado a la transformación social

Por Alejandra Espinosa, Directora ejecutiva de la Fundación Mamonal

Para la Fundación Mamonal, la educación ha sido el pilar de todas las intervenciones sociales, no solo como un eje específico en el que apoyamos acciones asociadas a la escuela, sino como el elemento dinamizador de conocimiento independientemente del tema, el espacio físico y el público. Por eso, educar en todos los contextos ha sido y será nuestro propósito no solo como generadores de experiencias y conocimiento, sino también como receptores y aprendices de muchas organizaciones y personas que construyen capital social en nuestro territorio.

Demostrar fue otro de los propósitos que en 2018 fortalecimos; no demostrar para alardear, demostrar para documentar, convencer y sumar muchos más a causas que requieren del compromiso colectivo por ser apuestas de gran impacto y trascendencia en el futuro de nuestra ciudad.  Temas como la atención integral a la primera infancia, es uno de los ejemplos de lo que se puede potenciar con el involucramiento de muchos y el compromiso de otros; la claridad científica del efecto de la inversión en esta etapa fundamental de la vida del ser humano, nos anima a impulsar proyectos grandes que sean demostrativos para todos. 

Siguiendo el ejemplo en este tema, demostrar para nosotros como organización, es en clave de equidad, nos motiva a trabajar para ser referentes en un proceso que evidenciará lo que sucede con un niño que independiente de su condición socioeconómica y familiar, accede a oportunidades con el más alto grado de dignidad, calidad y proyección, cimentando las bases y proponiendo una carrera en el desarrollo de su vida en igualdad de condiciones con aquello que inician la carrera de la vida a tiempo y con todos los juguetes. 

Por último y donde avanzamos pero seguimos teniendo muchos retos de ciudad, es en movilizar, una acción que nos implica un moviento colectivo, en la cual hemos decidido más que ser líderes, ser actores de cambio para convocar, proponer o dinamizar lo que sea necesario en favor de agendas en que muchos, con afinidad y diferencias, seamos capaces de construir un propósito colectivo y trabajar articulados para lograrlo.

Como ciudad parece que está muy claro que necesitamos propósitos colectivos, el reto está en definir ese propósito. Hemos cimentado nuestra esperanza solo en la calidad de nuestra institucionalidad, pero está demostrado que los países que progresan han desarrollado en palabras del venezolano Roberto Rigobón, profesor de la Escuela de Economía del MIT, un “dispositivo de coordinación” o “anhelos comunes”, que en su definición, es aquello que permite hacer sacrificios por las generaciones futuras y por los demás. En ese sentido seguiremos trabajando, procurando construir un “coordination device” entre todos aquellos que deseen aportar a tener una ciudad con mayor calidad de vida, más prosperidad en las comunidades y mayor equidad social.