Costuras del Caribe es una realidad

El fortalecimiento de una unidad productiva empresarial para la producción, transformación y comercialización de confecciones industriales ya es una realidad. En este proyecto, liderado por la Fundación Mamonal gracias a los aportes de Ecopetrol y la Alcaldía de la Localidad Industrial y de la Bahía, estuvo dirigido a los integrantes de la Corporación para el Desarrollo Integral del Ser Humano (Cordeinshu), ubicada en el corregimiento de Pasacaballos, quienes han logrado poner en marcha el negocio de Costuras del Caribe, poryecto que contó con una inversión total de 115 millones de pesos. 

“El objetivo de este proyecto era el fortalecimiento técnico y organizacional de Cordeinshu, permitiéndoles a los miembros de la Corporación el mejoramiento de sus ingresos y que su organización sea sostenible. Uno de los componentes fue el fortalecimiento técnico a los operarios de confección, pero también tuvieron formación empresarial y el fortalecimiento productivo a través de la dotación de máquinas, herramientas y equipos de oficina”, asegura Alejandra Espinosa Harris, directora de la Fundación Mamonal, quien agrega que serán 20 personas, de los estratos 1 y 2 residentes en Pasacaballos, los que seguirán construyendo su futuro gracias al fortalecimiento de estas unidades productivas. 

“Vamos a confeccionar uniformes industriales pero sabemos que esta clase de prendas tienen unas temporadas, por lo que también tendremos otras alternativas como la confección de guantes, ropa de calle, camisetas para instituciones educativas, queremos tener un amplio abanico de posibilidades, quizás no de manera inmediata pero sí está contemplado dentro del proyecto. Lo que esperamos es consolidarnos como una de las mejores empresas de confecciones de la costa, en un plazo de cinco años como está estipulado en nuestra visión”, menciona Jorge Torres Contreras, gerente de Costuras del Caribe y director ejecutivo de Cordeinshu. 

Este negocio de confecciones industriales arrancó con un grupo de 10 operarias, número que se espera se amplíe en la medida que el negocio vaya creciendo. La inversión total del proyecto fue de 115 millones de pesos. 

“Cuando nació la idea del taller, me invitaron a hacer parte del proyecto, y estoy muy contenta porque esto significa un trabajo fijo, mejorar mi calidad de vida y la de mi familia. Vamos dando pasos gigantes y lo que espero es que este taller sea sostenible, que perdure en el tiempo. Tenemos gente emprendedora y estamos viendo los resultados”, dice Luisa Isabel Pérez Goméz, quien a sus 58 años completa 42 dedicados a las confecciones, y quien tiene a su cargo el manejo de las operarias que hacen parte del proyecto. Luisa es del corregimiento de Pasacaballos y reside en el sector Aragua. 

“Esto es muy bueno porque podemos trabajar aquí mismo en el corregimiento, no tenemos que irnos fuera. Vamos a tener trabajo todos los días y eso es muy importante para nuestras familias”, menciona Dalia Pautt Recuero, de 40 años, madre de dos hijos y residente en el sector La Loma de Pasacaballos. 

Además del grupo de operarias, Costuras del Caribe cuenta con un contador y un ingeniero industrial encargado del proceso productivo.