Boomerang, más que una beca,
una oportunidad de vida

Por Alejandra Espinosa Harris

Directora ejecutiva TRASO Colectivo de Transformación Social.

Por más de 20 años, el programa de becas de la Fundación Mamonal, hoy TRASO, se ha desarrollado procurando generar oportunidades a jóvenes con una mirada de integralidad. En este recorrido, han sido muchos los aprendizajes que se han podido construir con muchos aliados que lo hacen posible y uno de los más relevantes es que el beneficio económico para acceder a programas de educación superior, no es garantía de éxito en el propósito de transformar la vida de jóvenes y sus familias; así como tampoco será suficiente ser el mejor bachiller del colegio.

Durante estos últimos años Boomerang ha crecido y se ha consolidado como un programa que descubre talentos, potencia capacidades y brinda oportunidades de inserción activa al mundo económico, con una formación pertinente bilingüe. Por el programa han transitado más de 200 jóvenes, el 94% de ellos vinculados formalmente al mundo laboral y en la actualidad son más de 100 jóvenes activos en el proceso de formación tecnológica bilingüe, que adicional reciben durante todo el proceso de formación, un acompañamiento psicosocial que involucra a la familia, coaching individual, fortalecimiento de competencias de acuerdo al plan de desarrollo personal de cada joven y todas las ayudas complementarias, como útiles universitarios, auxilios de transporte, póliza de vida y un compromiso de participación activa en los proyectos sociales de la organización, para ejercitar el “músculo” de la gratitud, la colaboración y la empatía con las realidades que todos debemos luchar por transformar. 

Testimonios existen en muchas compañías, historias de vida de superación y de mejoramiento de indicadores de calidad de vida de sus familias, profesionales exitosos que, al acceder a la educación, encontraron esa llave que abre puertas a oportunidades reales. Muchos nombres podría mencionar y solo basta con ir a una de las empresas y encontrarlos orgullosos de su rol. Es justo esa realidad la que ha permitido potenciar el programa desde el Fondo Unido, una red que cuenta con los aportes que unen a más de 2.000 empleados en Cartagena, en torno a aportar todos los meses de sus ingresos personales, para contribuir a sumar los recursos necesarios para ofrecer estas oportunidades.

Por el programa han transitado más de 200 jóvenes, el 94% de ellos vinculados formalmente al mundo laboral y en la actualidad son más de 100 jóvenes activos en los procesos de formación.

Boomerang no es una oportunidad para un joven, es una oportunidad de transformación de vida para todos los que rodeamos esta experiencia, quienes, a través del servicio, los aportes, la empatía, el interesarnos en los otros y conocer otras realidades, crecemos como colectivo y somos capaces de humanizar aún más nuestro deseo de crecer como un territorio sostenible con equidad.