“Becas Boomerang me da esperanza
en medio de la crisis”

La cuarentena nacional sigue y las universidades continúan con sus puertas cerradas, incentivando la formación en los estudiantes a través de la virtualidad y la educación en línea. A estas alturas, muchos estudiantes ya se han adaptado a esta nueva forma de estudiar, aunque otros, todavía les cuesta un poco seguir con su formación académica desde casa.

Richard Solano Causil, un joven de 19 años de la comunidad de Las Palmeras, quien cursa quinto semestre de Tecnología en Producción Industrial en la Fundación Universitaria Tecnológico Comfenalco, considera que a pesar de todo el impacto negativo de la COVID-19, esta ha sido una oportunidad para que las universidades visualicen la formación académica a través de las plataformas digitales.

“Personalmente me he conectado mucho con las clases en línea, pienso que las clases virtuales son aún más didácticas, pues los profesores utilizan herramientas y ayudas como los vídeos y las diapositivas para que entendamos mejor los temas. De hecho, las clases quedan grabadas y podemos repetirlas varias veces y así aprendemos mucho más”, resalta Richard.

Richard hace parte del programa Becas Boomerang que lidera TRASO Colectivo de Transformación Social con el apoyo de sus empresas afiliadas y aliadas, y además de estudiar su carrera tecnológica cursa su formación de inglés en el Centro Cultural Colombo Americano. Ambas formaciones son posibles para Richard con el apoyo de la empresa Esenttia.

“Me siento privilegiado y afortunado, pues a pesar de la crisis que estamos viviendo, sigo estudiando mi carrera tecnológica y bilingüe. Desde que empezó la cuarentena, mi familia y yo no hemos dejado de pensar en qué hubiese sido de mí si no tuviera esta oportunidad para estudiar que recibí gracias a Esenttia y el programa Boomerang”, cuenta Richard.

La educación, su motor

Su rutina comienza a las 6:30 a. m. para estar puntual en sus clases virtuales que van hasta las 12:30. Hay días más extenuantes que otros, días en que se cruzan compromisos de la universidad y las clases de inglés, sin embargo, ha sabido sortearlos con satisfacción. Richard también tiene entre sus responsabilidades el cuidado de su hermano menor de 11 años, mientras su mamá trabaja. A él le ayuda en sus tareas y actividades, mientras continúa con su trabajos y obligaciones de estudio. Aprovecha la noche para hacer ejercicios, chatear con sus amigos y compartir en familia.

Solano Causil es un ejemplo de esfuerzo y dedicación, persistente en sus propósitos y ganas de capacitarse. En su tiempo libre adelanta cursos virtuales en el SENA que puedan fortalecer sus conocimientos y ayudarle en su carrera. “Debemos aprovechar el tiempo, pues definitivamente es con la educación que podemos cambiar el mundo”, comenta Richard, quien también rescata lo difícil que para muchos le ha sido adaptarse a esta nueva modalidad de estudio, pues no cuentan con todas las herramientas que requiere la virtualidad.

“En mi casa solo tenemos un computador y un celular para las clases virtuales de mi hermano y yo, pero nos las hemos arreglado. Lo importante es seguir estudiando y no permitir que las dificultades nos limiten”, enfatizó.

“Becas Boomerang me da esperanza en medio de la crisis, me recuerda que no todo está perdido, que en el momento que menos lo esperes puede aparecer una oportunidad que nos puede cambiar la vida. En este tiempo he aprendido, que lo principal para alcanzar tus metas es la automotivación, si tú mismo te impulsas, vas a buscar la forma de cumplir tus sueños y luchar por ellos, aun cuando haya obstáculos”, expresa este joven emprendedor, quien siempre se ha destacado por su pasión por los estudios, desde su paso por la escuela, donde ocupaba siempre los primeros lugares.

“Me siento privilegiado y afortunado, pues a pesar de la crisis que estamos viviendo, sigo estudiando mi carrera tecnológica y bilingüe.